Días atrás viendo un programa de televisión escuché a uno de nuestros políticos de Asamblea Ciudadana Por Torrelavega decir que Torrelavega nunca podría llegar a ser el Silicon Valley Europeo “hay que poner los pies en tierra” decía. ¿Se han parado a pensar realmente lo que están afirmando?
Quizás no se den cuenta que el Silicon Valley Europeo lo tienen mucho más cerca de lo que creen.
La receta para conseguir un Silicon Valley en Torrelavega tiene unos ingredientes muy sencillos, y nuestros vecinos llevan aplicándolos unos cuantos años. Me refiero a los cocineros vascos, un claro ejemplo de un Silicon Valley en Europa. Ellos no se ven como contrincantes, algo que en política y en muchas empresas es muy común. Fomentar la generosidad como deseo de ayudar al otro a crecer. Este es uno de los ingredientes más potentes que utilizan para situar la cocina española en lo más alto del podium mundial.
¿No es esto un claro ejemplo de gentes, valles y pueblos como los nuestros que pueden dar lugar al nacimiento de un proyecto de referencia mundial?
Una nueva generación está apareciendo en el mercado laboral, una generación, los milennials, con una mentalidad digital, fluida y colectiva. Que conecta pasión con trabajo, que apuesta por una economía creativa, con actitud emprendedora y basando el trabajo en la colaboración y la creación de la fuerza colectiva.
Imaginaros que las empresas de la comarca del Besaya decidiesen unirse para crear una universidad, una escuela de negocios, escuela de innovación… cualquier nombre es válido, que dé lugar a un modelo de enseñanza práctico y colaborativo en el que las empresas fomentasen el conocimiento. No hay nada mejor que absorber el conocimiento directamente de los grandes emprendedores.
Imaginaros que el ayuntamiento de Torrelavega facilita alojamiento a esos alumnos, y facilita suelo municipal a empresas con un alto componente tecnológico que quieran formar parte de dicha universidad práctica. Imaginaros que los graduados en esa universidad también tienen facilidad de vivienda en nuestra ciudad. Imaginaros que un equipo de personas cualificadas despliega estrategias gradualmente para captar inversión de alto riesgo, y así, fomentar los nuevos proyectos de este colectivo.
Parece ser que es mucho imaginar para alguno de nuestros políticos, y como en muchos otros ámbitos de nuestra sociedad, les da miedo el fracaso. En Estados Unidos mantienen una relación con el fracaso radicalmente distinta a la que tenemos en Europa. Ante el fracaso no se sienten fracasados, exploran otros caminos, aprenden de los errores con total naturalidad. Este es otro de los ingredientes que debemos incorporar en esta fórmula de éxito tecnológico.
En Torrelavega están pasando muchas cosas que comienzan a dar forma a algo que está por venir, Besaya Empresarial, Espacio Emprendedores, Edificio Inteligente, Primer Certamen De Emprendimiento… Estas son las primeras pinceladas de un Silicon Valley en Torrelavega. Vivimos en una nueva realidad interconectada, compleja, desconocida y no predecible en la que el éxito ha dejado de ser una proyección lógica de los modelos utilizados en éxitos pasados.
En definitiva, si aunamos conocimiento y generosidad dentro de un proyecto común y lo cultivamos durante 30 años estoy convencido que los torrelaveguenses seremos testigos del nacimiento de nuestro Valle De Zinc. Tenemos la obligación de mirar más lejos y de intentar caminar unidos por el futuro de los que vendrán.
Cuando una idea de negocio se construye alrededor de un propósito, ésta avanza creativamente auto organizándose y resolviendo cualquier situación que provoque estabilidad.
¿Tengo un propósito? ¿Estoy presente y comprometido con ese propósito? De nada sirve tener las cualidades del emprendedor si no estamos presentes en nuestra vida y en la vida de nuestro propósito. La auténtica llave de la prosperidad y éxito de nuestra idea de negocio pasa por ahí. El único fracaso posible es no actuar, tenemos que actuar para construir la realidad que hemos proyectado.
Los emprendedores tienen que elegir algo que les guste hacer, trabajar duro y no preocuparse del resto, el éxito vendrá sólo. Todd Krasnow

 

Fuentes

Todd Krasnow

Dr. Mariano Alonso

Gema Seguro